Trabajar en verano, el último reto del curso
Como en las ligas deportivas, y como en los estudios escolares y universitarios, nos hemos acostumbrado al fin de curso. Nos hemos acostumbrado a que el ritmo laboral disminuya según avanza junio, a que julio sea un mes en el que muchas empresas trabajan con horario de verano y a que agosto sea un mes en el que la mayoría de los trabajadores disfrutan de la mayor parte de sus merecidas vacaciones.
Muy bien, ¿pero qué ocurre en septiembre?
No hay pretemporada para las empresas, ni exámenes de repesca. En septiembre (y ojalá que este año ocurra de una manera aún más vigorosa, falta nos hace en España) la actividad laboral suele reanudarse con energía. Juguemos con las palabras: en verano, se diría que algunos proyectos hibernan… aunque podríamos decir mejor que en septiembre y octubre nacen muchos proyectos que se gestan durante la primavera y el verano.
Para las empresas, el verano es un reto: por un lado, debemos continuar ofreciendo el mismo servicio que el resto del año, a menudo con buena parte de la plantilla de vacaciones, mientras en muchos casos trabajamos para lograr que los proyectos nazcan en otoño sin retraso y con éxito.
Suerte en verano. Feliz veraneo, felices vacaciones, y ánimo a los que no estén de vacaciones. Os necesitamos.
